Recorrí callejones para llegar a ver el horizonte

Aquí el Sol se ve rojo

Comí mal, comí poco, comí mucho para saber que mi lengua es mi termómetro

Salado, dulce, pastoso. Ahora sé distinguir de este modo la vida

Tres décadas viví para saber que mi existencia no es vana

Vivo para mí porque mi ama me lo exige

Viví la muerte ajena

Una parte de mí se murió hace años, pero lo que me queda trepida y

cohabita con los paisajes más remotos y futuros

Tengo varias vidas y ahora lo sé

Tengo un corazón que sangra cuando advierte evocaciones dolorosas,

pero sigue palpitando

Es posible vivir y resucitar varias veces en un mismo cuerpo

Esta es mi tercera vida, ahora lo sé

Soy una anciana de 80 años.

 

 

 

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