Publicado en septiembre 28, 2013

Anel Flores Cruz/

A raíz del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en Argentina en 1990, el 28 de septiembre de cada año se conmemora el Día de Acción Global por un Aborto Legal Seguro y Gratuito. En esta fecha se recuerda a los gobiernos latinoamericanos que seis mil mujeres mueren al año debido a complicaciones de aborto.

En este marco, a partir de opiniones de especialista y la recuperación de datos duros, desarrollé 11 razones por las que Oaxaca tendría que despenalizar el aborto en todos los casos y hasta las 12 semanas de gestación:

  1. Ocultar lo que sucede todos los días no resuelve nada. De acuerdo a estimaciones de Servicios de Salud de Oaxaca (SSO)1, se calcula que por cada interrupción legal del embarazo, se realizan cuatro más inseguras. Durante dos años (2010 y 2011) se llevaron aproximadamente 6 mil 400 abortos fuera de las instituciones públicas, un pequeño porcentaje se hizo en clínicas con condiciones adecuadas y el resto en clínicas insalubres en donde pusieron en riesgo la vida.
  2. Para no morir. El aborto mal practicado en Oaxaca, al igual que Estado México, Distrito Federal y Chiapas, representa la cuarta causa de muerte entre las adolescentes y jóvenes, después de los accidentes, suicidios, homicidios y leucemias, según datos de Sistema de Salud Ipas-México 2 . También representa la cuarta causa de muerte materna en el estado3. A esto habría que añadir que Oaxaca conforma uno de siete estados (Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Chiapas, Puebla, Guerrero) donde se concentra el 60% de todas las muertes por aborto en el País.4
  3. Despenalizar no obliga a ninguna mujer a abortar, sino solo a aquellas que encuentran en el aborto una respuesta a un embarazo no deseado. “Ninguna mujer quiere abortar porque sí, es una responsabilidad de conciencia” 5. La ilegalidad y la criminalización del aborto no impacta en su incidencia, pero sí, como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la inseguridad de los procedimientos y sus consecuentes efectos en la vida, la salud y la libertad de las mujeres.
  4. Decidir la interrupción de un embarazo no deseado es un asunto de derechos y los derechos no tendrían que discutirse –a menos que los derechos de las mujeres no se consideren humanos–. “La autonomía reproductiva está fundamentada en varios derechos humanos, entre ellos: a la libertad e integridad personal, a la privacidad, a la protección de la salud, a planificar una familia, a disfrutar de los beneficios del progreso científico, a la libertad de pensamiento y conciencia. Toda persona tiene derecho a decidir sobre cuestiones vinculadas con su reproducción” 6. Los derechos reproductivos significan el reconocimiento del derecho básico a decidir libre y responsablemente el número de hijos (…).También incluye el derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación, coacción o violencia. Tal como lo establece el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994) que México suscribió.
  5. Los argumentos creacionistas que sustentan su prohibición carecen de base científica. De acuerdo a Ricardo Tapia Ibargüengoitia, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), no hay nada biológico, sobrenatural o espiritual en el genoma humano y, por lo tanto, no existen razones científicas para considerar un cigoto, un bastocisto o un embrión de 12, 14 o 20 semanas tenga dignidad humana y sea una persona. Hasta las 12 o 13 semanas el embrión no tiene corteza cerebral y, por lo tanto, no puede considerarse individuo 7.
  6. Las mujeres que abortan no son criminales. Sin que se considere el contexto social en el que las mujeres deciden practicarse un aborto –muchos asociados a la violencia doméstica y pobreza–, la condición de ilegalidad pone a las mujeres como delincuentes. En México 226 mujeres son denunciadas anualmente por el delito de aborto 8, en algunos estados los procesos de sentencia se tornan bajo una mirada ilegítima y misógina, cuando en vez de acusarlas por aborto, en donde algunas pueden pagar la fianza, se les acusa por homicidio en razón de parentesco, alcanzando penas de más de 20 años. En cuanto a la regulación del delito, al no tener armonizadas las leyes en relación a la despenalización del aborto en todo el País, se genera una situación de discriminación jurídica que ubica a la mayoría de las mujeres como ciudadanas de segunda.
  7. La penalización del aborto inflige a mujeres pobres. Las mujeres que cuentan con recursos económicos pueden viajar para practicarse un aborto fuera del país o a la Ciudad de México (en dónde está despenalizado), en contraste con las mujeres cuya situación económica es precisamente un motivo por el que deciden suspender el embarazo. Un estudio muy reciente documenta que las mujeres pobres, menos educadas e indígenas, tienen nueve veces más probabilidad de tener un aborto inseguro que las mujeres con mayores posibilidades económicas, más educadas y que no pertenecen a etnias indígenas. Adicionalmente las mujeres que viven en los estados más pobres del País (como Oaxaca) tienen más riesgo de tener un aborto inseguro; allí es, además, donde hay una mayor proporción de mujeres sexualmente activas que no utilizan métodos de anticoncepción 9.
  8. Somos un estado laico y México no es el Vaticano. La laicidad tiene que ser un principio de organización del Estado, no obstante, la experiencia respecto al tema del aborto nos ha mostrado que quienes generan y aplican las leyes lo hacen a partir de convicciones religiosas o para realizar o devolver favores con poderosos representantes de la iglesia católica. Un estado laico tendría que evitar que sus prácticas y sus leyes se basen en dogmas y garanticen la libertad de conciencia. La laicidad estatal es fundamental para los derechos reproductivos, pues la libertad y la autonomía para decidir sobre aquello que concierne al propio cuerpo y en torno a la vida privada es un principio sin el cual es imposible el ejercicio de dichos derechos 10.
  9. No existe una política efectiva para el uso de métodos de anticoncepción. De acuerdo a La Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (Mexfam)11 , Oaxaca, al igual que Chiapas, Guerrero y Michoacán concentra el mayor número de desabasto de métodos anticonceptivos, esta demanda insatisfecha deriva en embarazos adolescentes no deseados. Según estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), con base en la Enadid 2009, en Oaxaca se registraron 4 mil 099 embarazos adolescentes, de los cuales el 30% no fueron planeados y poco más del 10% no fue deseado 12. A esto habría que sumar el descuido y la cultura machista que impide a los varones a usar el condón como método de prevención, pues en los jóvenes de 20 a 24 años, únicamente el 9.8% lo utiliza 13.
  10. La firme convicción de no querer ser madre es una razón de peso. El aborto no es una práctica divertida, quienes lo hacen de manera clandestina saben el peligro que corren. Al no estar despenalizado el aborto en todas sus formas, Oaxaca no cuenta con un registro que dé cuenta de las razones por las que las mujeres deciden abortar, por lo tanto tampoco existen políticas que contrarresten esta decisión. Los prejuicios que giran en torno a las mujeres que deciden interrumpir un embarazo (pecadoras, irresponsables, fáciles, insensibles…) nacen de una cultura que históricamente ha mantenido a las mujeres en desventaja social, en una cultura que sostienen que la maternidad es destino, pero que indulta la paternidad responsable de los varones. Las mujeres que abortan no son necesariamente inmorales o inconscientes. De acuerdo a un informe elaborado por GIRE, en el DF, el 83% son católicas, la mitad están casadas o en unión libre, siete de cada diez tiene uno o más hijos, y de cada diez que abortan, dos son estudiantes, cuatro amas de casa y dos son empleadas.
  11. La consigna “adopción sí, aborto no” no es realista. Este es un argumento conservador supone que una mujer puede dar en adopción después de nueve meses a un hijo no deseado y olvida por completo (o así intenta disimularlo) que vivimos en una sociedad que castiga severamente a cualquier mujer que no reproduce el patrón de la madre abnegada; visto desde su doble moral, considera, además, que las mujeres al dar en adopción sentirán menos culpa que las que deciden abortar. A esto valdría la pena agregar que en México existe una deficiente política de adopción, prueba de ello es que en 2007, a escala nacional, el DIF tenía en custodia 11 mil 75 menores en situación de desamparo, pero sólo 517 reunían las condiciones para ser adoptados” 14. Hasta 2009, México ocupaba el segundo lugar de América Latina en cantidad de niños huérfanos con 1.6 millones, solo después de Brasil que tiene 3.7 millones, según cifras del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

REFERENCIAS

1 Publicado en el periódico Noticias por Citlalli López el 28/09/2011.

2 Publicado en Cimacnoticias por Citlalli López el 26/09/2011.

3 Raffaela Schiavon, Gerardo Polo, Erika Troncoso. Morbi-Mortalidad Materna y por aborto en México: un análisis de las últimas dos décadas. Colmex. 2011.

4 Ídem

5 Como señala Martha Lamas, activista por la despenalización del aborto en México.

6 Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

7 Publicado en La Jornada por Mariana Norandi el 22/10/2013.

8 GIRE

9 Sousa, A., Rafael Lozano y Emmanuel Gakidou. Exploring the Determinants of Unsafe Abortion: Improving the Evidence base in Mexico. en Health Policy and Planning, vol. 25, no. 4, 2010, p. 300-310.

10 GIRE

11 Publicado en la Agencia Reforma por Adriana Alatorre el 19/05/2013

12 Publicado en Ciudad Express el 26/09/2012

13 Mujeres y hombres en México. 2009. INEGI

14 Publicado en La Jornada el 4/10/ 2007

 

 

 

 

 

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